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Grietas en el tejado de Leandro Pinto

Sobre el libro de Leandro Pinto Grietas en el tejado.

En primer lugar me estorba tanta repetición del nombre-apellido del personaje. Una obsesiva insistencia, me parece, en que no lo olvidemos y no nos perdamos entre los diferentes avatares de este entre su vida real y su vida literaria. (aún no he llegado al final así que hasta este punto no creo revelar ningún elemento clave de la trama), así como que estamos en Linares o que el exitoso periodista posee un mercedes que conduce por la ciudad... de Linares.  Es decir, abunda en explicaciones innecesarias para la narración por evidentes, como que enciende la cámara después de haber cargado las pilas durante toda la noche y cosas por el estilo que saturan la narración de banalidades que ni ayudan a avanzar la historia ni crean ambiente novelístico si es eso lo que pretenden.
Con esto queda dicho que el estilo, el soporte, por así decir, me deja mucho que desear. Y a esto le presto mucha atención porque al final las historias, ¿no se di…

Una vida plana

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Una vida subterránea: diario 1991-1994 de Laura Freixas

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Enfado místico

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Exquisitas las formas

Sintiéndolo mucho, al comité de redacción no le parece que su aportación sea compatible con el contenido  de nuestra revista, por el contrario, corremos el riesgo, amparándola entre nuestras páginas, y sin que ello implique un juicio de valor por nuestra parte, de que nuestros lectores puedan mostrar cierta confusión respecto a la línea editorial que hemos venido desarrollando desde la propia fundación y que fue y sigue siendo: publicación de textos de calidad.
Es por ello que nos vemos en el incómodo papel de tener que rechazar su aportación, no sin animarle a que persista en su actividad creadora en la espera de que en un futuro no muy lejano sus aportaciones exhiban de manera más explícita los valores que esta revista desea divulgar.

El reposo de los textos

Cuando acabas de escribir un texto, lo que lees no es lo que has escrito sino lo que querías escribir. Solo después de un tiempo, cuando ya has olvidado lo que querías escribir, es cuando puedes percibir si lo que has escrito te comunica algo y si ese algo te recuerda o no aquellas originales intenciones que te impulsaron a escribirlo.

De Madrid al cielo

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