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También es mi historia

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La materia de la que parecen estar hechas las historias pasa, irremediablemente, por la piel de quien las escribe. Me interesa este tema, me interesa la presencia de la biografía en la escritura. No sé por qué. En algún momento leí una crítica negativa sobre una autora cuyo trabajo admiro y el argumento del crítico en cuestión, era que su obra no podía ser valorada en demasía porque se parecía demasiado a su propia vida. Sí, esa debió de ser la mecha que encendió el fuego de esta inquietud. Y la gasolina que avivó la hoguera fue, sin duda, que el crítico era un hombre y la criticada, la obra de una mujer. Al revés, nunca hubiese tenido la misma repercusión. 
Por algún motivo, la biografía es un elemento muy presente en la escritura femenina. Tal vez porque, históricamente, la mujer ha sido relegada al ámbito privado y ese espacio es el que ha alimentado sus páginas. Tal vez, porque de ese ámbito privado el resto del mundo – el masculino- sabe poco y, por tradición, los comentarios al…

Eterna insatisfacción

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Pertenezco a una especie animal de evolución cuanto menos cuestionable. El ser humano tiene la capacidad de sentirse insatisfecho, sea cual sea su situación presente y sin importar donde estaba anteriormente. 
Hacía esta reflexión hace unos días mientras compartía conversación acerca de las últimas lecturas realizadas. Lecturas acerca de escritoras y escritores: diarios, biografías y memorias. Quizá el gusto por este tipo de libros tenga un punto de "voyeur" literario, de deseo de observar por la mirilla del tiempo a artistas admirados. La sorpresa no puede ser mayor cuando pasas las páginas sumergida en su propio desencanto, su insatisfacción por la obra que no sale, por la obra que sale y no es valorada justamente, por el contrato que no se consigue, por la inseguridad de si es un buen trabajo el que se está realizando y al que se le dedica cada aliento. A estas lecturas, sumas otras que ya habían quedado en el pasado y te das cuenta que es una constante: so…

Manifiesto SCUM de Valerie Solanas (Extracciones)

pero a las dotadas de una mente cívica, de sentido de la responsabilidad y de la búsqueda de emociones les queda una – sólo una única – posibilidad: destruir el gobierno, eliminar el sistema monetario, instaurar la automatización total y destruir al sexo masculino.


Para decirlo con otras palabras, el macho es una mujer inacabada, un aborto ambulante, un aborto en fase gene.Ser macho es ser deficiente; un deficiente con la sensibilidad limitada. La virilidad es una deficiencia orgánica, una enfermedad; los machos son lisiados emocionales.


Y finalmente, obsesionado en la ejecución del acto por quedar bien, por realizar una exhibición estelar, un excelente trabajo de artesanía, nunca llega a armonizar con su pareja.

Egocéntrico absoluto, incapaz de comunicarse, de proyectarse o de identificarse, y avasallado por una sexualidad difusa, vasta y penetrante, es psíquicamente pasivo. Al odiar su pasividad, la proyecta en las mujeres

Joder, es pues un intento desesperado y convulsivo de demos…

Literatura, palabras y dramas

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Era el menos dotado literariamente de su grupo de amigos, no quedaba ninguna duda. Mientras que los otros cuatro habían logrado publicar sus textos, apenas al llegar a la ciudad y sin dificultad, en varias de las revistas literarias, él sólo había colado dos poemas en la última página de la menos prestigiosa de las publicaciones.
Procedentes de su pequeño pueblo de provincias habían llegado a la ciudad juntos, jóvenes, atribulados, dramáticos y en invierno. Ésta, los había recibido a mediados de siglo, con un frío riguroso que se extremaba en las pequeñas buhardillas que lograron arrendar. Una grisura en parte impostada y en parte irremediable acompañaba a los cinco amigos por cualquier sitio que fueran de la ciudad. Teatros, bibliotecas, tiendas de viejo, cafetines del tres al cuarto, donde se reunían a pasar las penas de los amores desgraciados que encontraron tan pronto como llegaron. El siglo exigía este tipo de desdichas. La salida que la literatura y la época proponía a estas s…

Gulliver en Liliput

(Mientras corrijo exámenes se me ocurren estas tontadas, no me las tengan en cuenta; una sonrisilla tampoco amarga un dulce. Va por ustedes)

En Canarias, ahora mismo, y siempre dentro de mi limitado ámbito, que no pretendo ser un estudioso, un especialista o cosa parecida, sino simplemente un lector interesado, yo soy uno de mis autores favoritos. Para dejarnos de falsas modestias, yo soy mi autor favorito. Y no me dejo del todo satisfecho, no crean que es soberbia. Pero soy el que más me interesa porque soy el único que me da la impresión de mostrar la variedad y la dispersión, tanto en los temas a tratar como en las formas de exponerlos que a mí me parece que debe tener un escritor para que a mí me interese. Lo mismo me ves escribiendo sobre física cuántica que sobre mi perro; lo mismo te suelto un poema de amor a una novia muerta – en el recuerdo, que ella sigue danzando por ahí y enamorándose de todo quisque – que te suelto una reflexión sobre el arte de cocinar una buena salsa m…

Pedro Flores, XXVIII Premio Nacional de Poesía José Hierro

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Pedro Flores ha recibido el  XXVIII Premio Nacional de Poesía José Hierro.

No me resisto a recitar uno de sus poemas, Los zapatos del abuelo, de su poemario Como pasa el aire sobre el lomo de una bestia y colgarlo en nuestro blog.

En sus presentaciones, Pedro Flores suele leer algunos de sus propios poemas. Si se les presenta la oportunidad de oír al poeta en su propia voz, no la pierdan, vale la pena.







Vídeo con la noticia de la concesión del premio.






Realidades y realidades

Para ser escritor, al menos la clase de escritor que a mí me interesa – Pessoa, verbigracia –, hay que vivir endormido en un permanente sueño poético que te hace percibirlo todo a través de una penumbra o una bruma verbal, donde la realidad no es hasta que no consigues describirla en palabras.
Esa realidad descrita es bastante ajena a la realidad concreta de ahí fuera; por esos los escritores que digo viven como sonámbulos, como a tientas en esa realidad, aunque en la otra, en la que crean con sus palabras, anden con pie seguro y rumbo preciso.